No sé el lugar más preciso

de donde la poesía emana:

Isla Negra, Valparaíso,

o del mar de Copacabana,

llega súbito sin prévio aviso

sea en Oviedo o en Habana,

con el vino de Dioniso,

sea en Galicia o Toscana,

que se veía como Narciso,

o tenga el pudor de Diana,

ella está donde yo mismo piso,

bien lejos, pero siempre humana:

“Hay un ilimitado paraíso

en el cuadro de mi ventana.”