Duermo poco y mal,

tengo demonios y fantasmas,

ojalá se fueran en busca de otra cama.

Tengo un poema bajo la piel,

y una duda atravesada en la garganta.

 

Hay un ilimitado paraíso,

en el cuadro de mi ventana,

hay también una luna fría y lejana.

 

Habrá que escribir para curar el alma,

para corregir destinos, para enmendar la vida,

si quieres seguir vivo, necesitaras más poesía.