Hay un ilimitado paraíso 

en el cuadro de mi ventana;

vista tan solemne

como de mí lejana.

 

Súbito destello

en mi mente refugiado,

un reflejo eterno

de un universo anhelado.

 

Infinito en mi conciencia,

Abrumador en su riqueza;

cuanta inspiración,

en semejante sutileza.