Hay un ilimitado paraíso

en el cuadro de mi ventana;

tentaciones para navegar

en este universo sin mar.

 

Hay condenados en los muros,

presos en celdas de cristal;

hay muchos sueños comprimidos,

manos que ya no tocan nada.

 

Hay un paraíso reciclado,

falsas promesas de los espejos,

que nos muestran distintos:

lindos, eternos y vacíos.