Tantas sillas me sobran,

el buzón con telarañas,

carmín ausente en las copas,

me desvelo, lloro, crío legañas.

Eolo sin veleta, reproches,  

sueños difuntos,

ayer juntos en la noche… hoy solo noches,

pero sin el juntos.

A pesar del derribo, sin cartel de aviso

y de que recordarte duele, cual katana,

hay un ilimitado paraíso,

en el cuadro de mi ventana.