Me tomas sorbo a sorbo
como un vino añejo y esperado
y desbordamos en un grito
mil veces acallado.
«Sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo.»
Entonces sé en ese instante
Cuánto amo tu palabra
Tu palabra que es voz y verso
Lluvia y árbol.
se proyectan nuestras sombras
a través de una lámpara apagada.