Cuentas las horas que ahí se quedan,
imaginando que fuera de otra vida
en la que tus ojos, y los míos, se cruzan
y creamos nuevos ríos de historia.
Pero la vida nunca te dio regalos,
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
enterradas bajo sueños incumplidos
y sobre la tumba de las esperanzas
que lloran al conocer la realidad.