Te fuiste y te llevaste media vida,
la mitad que dejaste no me vale,
me agrieta el corazón, me nubla la razón,
me hace llorar, me duele, me lastima.
Soy ya de mi existencia una inquilina,
asustada, algo inquieta, destruida,
con pedazos de besos que no existen,
coleccionando sueños que se extinguen
y yo ahora no dejo de repetirme,
por mucho que me duela y me lastime,
mientras mi corazón va caducando:
te fuiste y no me llevaste contigo,
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.