Trampantojo que guarda lo vivido,
lente de lo que atrás se fue dejando,
en tu seno habita lo que amando
aún mora en el corazón perdido.

Visitar de nuevo el tiempo ido
me ofreces generosa, aun cuando
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.

Despiertas el recuerdo de un pequeño
abrazo, que ya es sólo ahora un sueño
y renace así el marchito día.

Y ecléctica atesoras toda suerte
de yertas efigies hacia la muerte,
aunque no estén en sepia todavía.