He visto amanecer hoy en tus ojos
bajo la niebla azul de tu mirada;
y he visto destellos que aún me estremecían
recordando las vidas ya olvidadas.

He visto convertir tu gran leyenda
en un cuento de cenizas y esperanza.
Espérame, no te desvanezcas tan deprisa.
Siente, aquí conmigo,
como esa tarde de abril llegó con luces, milagro y alas.

Y aunque las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
espérame, no te desvanezcas tan deprisa.
Vuelve otro instante, vuelve Abril, vuelve conmigo.