Las cosas que ahora sigues recordando
tumban la realidad
entre dos volcanes activos:
el que engaña la luz
y la cultiva en zonas
altas de piedras lisas
y gasta el refugio antes de llegar;

el que desplaza el cariño
al momento preciso y lo salva
y lo cubre denso junto a ti.

No es posible elegir el fondo
que arrastramos cuando los días
flotan sobre las aguas del olvido.

Estamos detenidos al principio.