Cuando tu aliento perfuma mis rincones
primaveral,
«sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo»
por tu balcón sereno.
Abajo escucha, latiendo, las canciones
del corazón un corazón ajeno
que a pesar de tu cuerpo y de mi gozo
es solo duro helor, es seco pozo.