Querido diario del sentido,
escritos sobre ti van descansando,
nociones de luz alborotando,
los sueños y las sombras a lo cernido.

Amigos duraderos han sido,
Cela y García Nieto disertando,
las cosas que ahora sigues recordando,
flotan sobre las aguas del olvido.

Dos genios y una vida unida,
por culpa de una amistad sentida,
al abrigo del tiempo, que hiere.

Así Asturias y la Galicia,
tan distintas, en Iria reunidas,
en su fundación, bien se quieren.