En tu singular pecho yo proclamo
estar enamorado firmemente,
sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.

Solo primaveras como bálsamo,
si la vida nos trata justamente
haremos del hogar buena simiente
haciendo fértil todo lo que te amo.

Serás mi luna y mi único altar,
y te abrazaré cada madrugada
para crear estrellas a tu lado.

Serás mi cielo en cada despertar,
yo verso donde apostar tu mirada;
dejaremos al destino prendado.