No diré que soy digna de serlo,
sin haber probado antes lo que vendrá luego.
No sé las coordenadas, no conozco el camino,
el destino me acecha en la puerta
sin saber dónde me acechará la vuelta.
Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo,
como los pájaros en las fuentes beben
como las arañas en sus telas tejen.

No diré que soy digna de serlo,
pero ser vuestra hija es,
el mejor regalo que se puede tener.