Sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo
cuan rayos de luz del sol
atraviesan,
el follaje del verde almendro
hacen brillar
castaña cascada que lucen tus cabellos
embelesada,
escuchando el trino del ruiseñor
trayendo consigo
una lágrima a tus ojos claros
recuerdos,
una vieja añoranza sin ocaso
siempre viva.