Bésame
volcán de pétalos; y, hazme tuyo, allá:
más allá del aire.

Bésame.
Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.
Y entonces eres tú.

Elegante y presencia
sonrisa natural; vertiente; musgo de diamante,
criatura divina,
archipiélago de carne que nace en ti; tan próximo
arpa y paraíso.

No sé si soy así ni si me llamo…
No sé si eres tú o tu boca.