Abrazo contra mi pecho tu ausencia
mientras tu imagen se desvanece en mis insomnios.
No te hallo en tacto
y tu silencio se derrama sobre mi piel
vencida por la urgencia de otra vida,
fuera de tu memoria y de mi alcance.
Lejos de mí, en tus pensamientos,
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido
donde, irremediablemente, se perderá mi existencia.