La memoria juega con la luz
Va con el perro
Vuelve con la pelota
Golpea en su frontón mi frente
Y rebota
Entonces sé que de amor me lleno dulcemente
Y en voz a borbotones me derramo
El agua
Con temblores de sequía
Lentamente drena
Hasta agotarse en un espejo
Que con el último reflejo
Se ha puesto a navegar