Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido*,
aves de vuelo libre son, sin nido,
pétalos suaves que se van volando.

Acaricia tus memorias, saboreando
el agridulce instante detenido,
que pronto sin adiós habrán partido
y sin saber por qué, estarás llorando.

A veces esto es culpa de los años,
otras, la mente juega sin sentido
y no se pone a sopesar los daños.

Procura antes de que se hayan ido,
abrazar alegrías y desengaños,
prueba absoluta de que has vivido.