Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
como aquel viaje por carretera
atravesando paisajes polvorientos,
campos vacíos,
áreas de servicio,
y entre los álamos blancos
parques donde nadie juega.

Y tras el cristal un niño,
una colección de miedos,
peces, piedras, palomas en la lengua,
el hígado, el hueso, los glóbulos blancos,
todo lo que tú eras.

Todo lo que todavía queda.