En tu mirada el sol se está escondiendo,
como ausentándose de todo lo vivido,
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.
Sin ser capaz de cancelar las emociones
quedas marchito del dolor sufrido
y sin poder remar en otras direcciones
es tu pasado que te arrima hacia el abismo,
para perder definitivamente la cordura
y descansar, por fin, de tu letal martirio.