Cuando sentí el invierno llegar
miré que venias con él.

Incluso cuando éste se fue,
tú decisión fue permanecer.

No dudé que fuiste tú mi primer calor para esta fría estación.

Durante años no me haz dejado, eras mi sol tan anhelado.
Por ti sé que de amor me lleno dulcemente y en voz a borbotones me derramo.

Y te quedarás, y en flor me convertirás.