Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo
dejando ir vereda abajo
mis palabras que se escapan en cascada
y salpican el aire que respiras
y la tierra por donde tus pasos pisan.
Caudaloso río que nace en mis entrañas
y va a morir —sediento— entre las tuyas
Cinta de plata sonora
que ata a tu corazón,
el mío