Cada vez que imagino tu figura
sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo;
pues la esperanza de llenar mi cercanía
rasga la gasa que difumina tu ausencia.
Y por los laberintos que jalonan la vida
seguiré coleccionando viejos espejismos
que me hagan evocar los abrazos perdidos.