Sucedió en ese momento. Palabras frágiles
asomaban a través de tu mirada,
y por ser tuyas me faltaron ojos para leerlas.
Siempre te acompañan gestos agitando el cielo,
se adueñan de todo, del aire que respiro también.
No hace falta mucho más, cuando
sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo
porque cuentas conmigo.
Legará el futuro, quizá en busca de nosotros,
libre como una rapsodia.
No sabemos a qué…