Camino por tu cuerpo y en tus manos
el alma se me quiebra dócilmente,
son tiernas tus caricias en mi frente
ardiente por el roce de tus labios.
Al mirar hoy tus ojos almendrados
corazón me devuelve confidente,
sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.