ABISMO ABISAL

Nada quedó de aquel pasado idílico que no sea desazón y desconcierto;
Las cosas que ahora sigues recordando flotan sobre las aguas del olvido,
Lo que era luz y aroma y armonía ahora es sombra y légamo y disenso
La ruina del amor no se restaña es una herida abierta que se enseña
Como una llaga que supura y expone a la irrisión a quien se empeña
En negar su podredumbre, e ignorar el abismo por el que se despeña
Insistiendo en hacer reviviscencia de aquellos días fantásticos,
Fijado a los recuerdos de un pasado de engaño en el que fuimos
Ángeles edenitas hasta ser expulsados conversos a demonios.
¡Adios Felicidad! No supe cuándo dejé de ser aquel al que tú amaste
Y me dejé mezclar con la zupia del mundo, degradándonos, hasta perder el norte,
Y ahora vuelves ¡Ja! Dime qué quieres ¿Si no es por azar empujarme a la muerte?.