Tumbada, de la noche me cobijo
entre los pliegues de tus cálidos retales.
Es tu piel mi lar: el lugar de los lugares;
donde hallo mi escondrijo favorito.

El canal árido de mi pecho
que tú has colmado gota a gota,
lleva hoy un río en el que a gusto flota
un tamborilero extasiado.

Me miras…¡Noto un redoble encabalgado!
Me besas…¡Siento una arritmia in crescendo !

¡Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo!
Pero nunca te diré te quiero,lo siento.
Prefiero decir que te amo.