Su majestad el hambre se ha hecho dueño de este mundo
No sé si me distingo entre tantos miserables
No sé de qué compongo mis sentidos
Si de amores, de bondades o de males

El poeta del Ariel pide belleza
El alma de Ozymandias llama al tiempo
No sé de qué se llenan mis poemas
Si llenan de verdades o de inventos

Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo
Sé que me deshago amargamente
En palabras, en besos y en tu mano