La pasión moribunda que se cierne
Sobre la muda estrella sigue atormentada
Al puño gélido, tiempo atrás
Regresan inamovibles a la distancia mis caricias
Ignoro su intención y me condeno
Las cosas que ahora sigues recordando
Espejos clandestinos, pulverizados
Pulverizados en mis brazos ausentes.
Donde tu nombre tiemble
Serpentea el sendero de mi angustia
Nacen ilusiones que flotan sobre las aguas del olvido.
Reposa sobre un lecho de encubiertos matices
Donde espera mi hambre… espera.