El ganador

Un zarpazo marcó mi la cara,
con la luz de la luna clara la puedes ver.
Pero no tocó mi fibra interior, mi empeño de trascender.
Perdí hacha, calabaza y miel, pero no perdí aquel deseo de librarme
de las garras frías de un amargo final.
Ahora se abren los caminos de la redención.
Hay campos floridos y puentes de hormigón.
Ya no temo a la realidad, ahora la miro a los ojos.
Si contara contigo, harías brillar mi destino y harías más corto este largo camino.
Las cosas que ahora sigues recordando flotan sobre las aguas del olvido.
El temor ya no me persigue
La sombras se han esfumado
Y si estás a mi lado, entonces no habrá duda de que soy un ganador.