He regresado hasta tus ojos
como aquél que regresa a un canto
que apacible habita la casa.

Vuelvo a verte y hablo con tu nombre
como un pintor que pinta lo que ve
resolviendo aquello que observa,
mientras afuera las luces
crean un plano sobre las urbes
y el anzuelo del tiempo se preña de peces
aprendiendo el lenguaje del vacío,
marcando así tu mensaje
en su verídica constancia;
Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.