Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
al borde de perecer.

Algún día llegará la hora en que te desmemories
y todo lo que sabes hoy se convertirá en polvo.
Las personas, casas, luces y las emociones.
Cada cosa ahogarás tarde o temprano en el Leto.

Olvidarás a los amigos queridos y las almas que amaste.
Os haréis en desconocidos cuando pases a su lado por la calle.
Alegando no recordar ninguno de los buenos tiempos,
pedirás que cuando tú lo olvides, él lo recuerde.

Y el río de la vida seguirá su flujo hasta el mar.
Pide no mirar atrás mientras hagas el viaje,
pues si no puedes olvidar no pararás de lamentarte.