Hace tiempo volaste del nido,
en busca de sueños y desafíos.
Atrás quedó aquel niño distraído
que le temía al dolor.
Hoy enfrentas con valor
la vida y tu misión.
Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido
y aunque como un río vas cambiando
no permitas que naufraguen aquellos momentos vividos
Porque ellos son los cimientos
de todo lo que has construido
y los que te irán guiando
en cada nuevo camino.