Me miras des de un lugar inhóspito
Al cual accedo mediante tus silencios, titubeos y algún monosílabo.
Me nombras con las letras de las otras,
Mientras aprietas mi mano como queriéndote agarrar al mundo.
Las cosas que ahora sigues recordando
Flotan sobre las aguas del olvido.
Y pronto vendrán días más grises,
Y se te irá mi rostro de la memoria,
Mientras te sobrevienen imágenes de los ayeres.
Te alejas tanto y tan deprisa que me dejas rota en cada despedida.
Y te acaricio el pelo mientras te quedas dormida.
Y me pregunto en qué se sueña
Cuando no hay vestigios en los que anclarse,
Y todo se torna este ahora tan simple que casi parece un poema triste.