Hace tiempo que tu mente decidió divorciarse de tu cuerpo
Y ahora vuela libre como una hoja en el viento,
Eres feliz viviendo en tu particular mundo de fantasía
Donde te crees hermosa y etérea como la reina de las hadas.
Sin embargo, en tu reino no hay súbditos que te rindan pleitesía,
Pues estás sola, sola por culpa de enfermedades desalmadas.
Tú, que fuiste una guerrera de esta triste y miserable vida,
Que recordabas con todo detalle los pormenores de tu existencia,
Ahora estás derrotada por el mal que da tu memoria por concluida.
No reconoces a los tuyos, a los que te amaron per encima de todo,
Pues las cosas que ahora sigues recordando flotan sobre las aguas del olvido.
No sabes diferenciar si esas imágenes que a veces vislumbras,
Son recuerdos de otra vida o, tan solo, hermosos sueños…