Mirando un lienzo vacío y opaco
me reflejo en su triste misterio,
La sangre temblando de desespero brilla
al sentir que mi corazón se derrite.

Beso un rostro que el vivir evoca
Soy mandatario de querer de antemano
y luzco una mueca torcida y amigable,
sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.

Mantengo en caminata solitaria,
sin no más que anhelos de poder
hablarle sin quedar paralizada
y que su calor more en mi cuerpo helado.