Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.
endulzado por la miel de esos besos tan continuos,
llenos de dulzuras y anhelos que tanto amo.

Colmando la luz del día con tu sonrisa,
inundando la resolana de la tarde en tu presencia,
fascinado, observando el crepúsculo de tu mirada,
y frustrado con el ocaso de la noche, en un abrazo de despedida.

Por eso se que eras, eres y serás el amor de mi vida
uno que marcó un antes y un después,
y ahora que ya no me ves, sé que siempre te amare,
aun cuando yo, no te acompañe en esta vida.