En tu cuerpo me derrito
mientras pruebo de esa miel
que emana de tus poros agitados,
sucumbo ante tus miradas
conspirando ante el recato,
a veces recuerdo otros tiempos
donde soñaba con estos momentos
mientras cantaba a efímeras sirenas;
quizá a veces parezca indolente,
insensible, frío o indiferente,
pero hay algo que sé bien:
has entrado profundo, derrumbando mis murallas,
y es que sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.