Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido,
cuan barquillo de papel,
que yo, de niño colocara
sobre un arroyo perdido.

Pero aquella frágil nave blanca
Llevaba algo que nadie suponía,
una hermosa rosa roja,
y grabado sobre sus pétalos
los versos que yo escribía.