Estos silencios
Que guardaban tantas penas
Para no desolar a otras almas
Me han disuadido de mi obstinación
Agotados de su permanencia a oscuras
Pretenden ver los rostros de la gente
Pero más que nada de los que desean ser afectuosos
Con todos aquellos que han perdido la esperanza
De encontrar en este mundo un poco de dulzura
A partir de este juego necesario
Entre la melancolía y la cordura, he aprendido
y sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo.