En las perchas de tu casa
Las ropas empolvadas en pasado
Acompañan al rosario de tu soledad
Con cuentas hastiadas de ausencias,
Las cosas que ahora sigues recordando
Flotan sobre las aguas del olvido
Mecidas por tus manos ajadas
Esas que llenaron las tripas de aquellos
Que te abandonaron a los brazos extraños
De quién hoy te cuida,
Mientras de soslayo, recuerdas aquella otra vida.