El gran griego susurra:
«Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido
absorben la sustancia del Leto.»

Olvidaré mis talismanes, el último
abrazo de mi madre, el injusto pan
y su injusta ausencia, una abstracta fecha
y lo que he jurado aborrecer.

Sin embargo, unas criaturas emergen
En vano intento ahogarlas.
Forcejeo contra las impávidas
pero me hundo y me olvido.

Son las memorias que no conciben indulto
Mis harpías en esta y la otra orilla.