Las cosas que ahora sigues recordando
te llevan otra vez hacia el sendero
donde el ayer te susurró un te quiero
y el futuro se quedó esperando.

Esas cosas hoy viven apagando
la ilusión insistente del lucero
que en el cielo trazó su desespero
y el mismo cielo preguntó… «Hasta cuándo»

Ya verás cuando el amor te llame
y la urgencia del fuego te reclame
esa hoguera que nunca has encendido…

Cuando florezcan tus pasiones silenciosas
y el tiempo te diga que esas cosas
flotan sobre las aguas del olvido.