(Según la Organización Mundial de la Salud,
1 de cada 3 mujeres es víctima de violencia doméstica).

Estás ebrio, José,
las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.

Llevas dos semanas sin buscarla y, en verdad, lo sé,
la soledad no habita en los cuerpos aislados;
se lleva en las sombras que dejan consigo.

Ahora te asaltan sus ojos en el agua.
Juraste que no desbordarías en llanto,
ni te arrojarías de cabeza en este lago.

La vida te alzó el dedo del medio y algo fragua.
Te quieres engañar diciendo que no es para tanto;
pero sí lo es, José, se fue, y lo hizo por algo…