La flor de tu corazón debe abrirse,
el aroma endulzar el aire,
cuando sea el momento de irse
y den por terminado el baile,
verás marxar los invitados
y te hundirás en ti al instante.

Sé que de amor me lleno dulcemente
y en voz a borbotones me derramo,
por clamar el amor que te pido
puedo calmar el dolor en mis manos

No habrá mundo sino Tú,
no habrá flor sino aroma,
no habrá muerte sino quietud,
habrá vida y no persona.