Tus manos sellaron hoy mi lamento,
aquel que con la fría ausencia aparecía;
no te extrañaré de nuevo; quédate
que al alba nos hemos amado siempre!

«Sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo»
pues mi corazón anhela incesante,
esa esencia de tu ser fiel y sublime!

Dibujada en mi alma el roce de tu piel,
ha esculpido el más dulce sentimiento,
que vibra con murmullos de pasión!

Ven que asoma el alba, ven amor mío,
no dejes mi silencio en penumbra;
escucha la voz de mi ser que te ama!