Sé que de deseo me desangro lentamente,
y en la arena del recuerdo me reclamo.

Sé que de pasión me rompo secretamente,
y en tus brazos en fina lluvia me deshago.

Sé que de amor me lleno dulcemente,
y en voz a borbotones me derramo.

Sé que la dicha me asalta despiadadamente,
y en el latir a cuentagotas me decanto.

Sé que la agonía nos invadirá inexorablemente,
y de su elixir beberemos hasta el último trago.