Barcazas de papel,
imposible leer los trazos
ocultos bajo dobleces.
¿De quién era la tinta?
¿De quién la pluma?
La marea está subiendo.
En una luna de origami (sin nombre)
se reflejan las arrugas
de tu almohada, aplastada.
Las cosas que ahora sigues recordando
flotan sobre las aguas del olvido.